sábado, 5 de julio de 2008

TSUNAMI DE SOBERBIA

Mi estimada Señora Senadora María Eugenia Estenssoro: todo esto es algo semejante a un embudo y repite el mismo efecto físico cuando los líquidos confluyen hacia un centro al modo de un torbellino… Pareciera que el conjunto, sea por temor, sea por obsecuencia, sea por incapacidad, sea por negligencia, sea por necedad, ha perdido definitivamente el rumbo y desde luego el tan mentado y nunca asumido “sentido común”.
Como Argentino hasta la médula tengo la sensación de estar en el ojo de la tormenta observando cómo el viento huracanado arrasará mi querida tierra al modo de un apocalipsis repetido hasta el hartazgo, en los cincuenta, en los sesenta, en los setenta, en los ochenta, en los noventa, y ahora, cambiando siempre los actores pero renovando la escena, en la misma dirección y conservando la ausencia de sentido.
También, tengo la sensación que este infierno llamado “cierta clase política” al haber vendido sus sentimientos, su dignidad, su condición de personas y no haber guardado jamás nada relativo a la “calidad humana” viven en una hoguera personal que no tiene techo y tampoco encuentra piso.
Me ha tocado vivirlo en lo personal. Muchos de estos personajes fueron compañeros de la Facultad en la década del setenta, donde curiosamente muchos de ellos sólo estaban cuando se producía algún altercado o aún más, cuando había que generarlo. Vivían descalificando a sus propios compañeros y entiendo que cuando uno necesita minimizar al otro para sentirse “superior” está de por sí, como se dice en el campo: “mal rumbeado”.
Lo que está sucediendo en el país no tendrá ningún final feliz. No soy agorero y tampoco adivino. Soy un cuidadoso y minucioso analista de la realidad, de las tendencias, y el hecho de estar vinculado con el mundo civilizado durante las 24 horas del día me brinda una cantidad de opciones interesantes, y tales no son otras que distintas visiones de la realidad de nuestro país, a través del tiempo.
Este proceso generado intencionalmente desde el PODER EJECUTIVO hacia el campo y por “elevación” hacia el 55% de la sociedad argentina que no los votó guarda, desde mi humilde entender, una intencionalidad temible, de final previsible pero que afectará a la ARGENTINA cualquiera sea el resultado. Por qué digo esto?, bien, cuando Usted altera una fórmula que le proveía el equilibrio de un sistema, sencillamente destruye el sistema y no habrá más equilibrio (así de simple: sucede en matemáticas, en geometría, en química, y desde luego en la naturaleza humana y hasta en la propia naturaleza). Cuando Usted altera o agrede el “orden” que nos excede, simplemente se produce una “consecuencia” que se traducirá en un “efecto” ya deseable, ya dañino.
En este caso, algo más que la ciudadanía no conoce ocurre tras las bambalinas del poder como para que la apuesta haya sido al todo o nada (aún cambiando un poco los colores, modificando un poquito el paisaje, etc.). Son muchos los observadores mundiales que dicen que ARGENTINA se está hundiendo como el TITANIC. Lo dicen en Italia, en Francia, en Alemania, en Gran Bretaña… y hasta en la propia Estados Unidos de Norteamérica, donde nadie atina a comprender la sociedad política con un delirado mental como es el genio bolivariano, devenido en mesías del subdesarrollo.
Brasil ha tomado distancia de esta locura.
Uruguay ha tomado distancia de esta locura.
Paraguay ha tomado distancia de esta locura.
Chile ha tomado distancia de esta locura.
Esto no sucede por casualidad. En este mundo globalizado y económicamente “inestable” la causalidad compleja de ciertas fórmulas matemático-financieras gobiernan las decisiones a ultranza y ARGENTINA hoy está alejada, (alejadísima agregaría de mi peculio) ya no sólo del mundo que conduce las inversiones sino de aquellos otros que están en condiciones de formar opinión de cara al futuro.
ARGENTINA perdió el eje en los noventa (lo último que le quedaba) y no lo recuperó luego de la crisis del 2001. Nos vendieron que sí, que existió recuperación, etc., pero quienes estamos vinculados al resto del mundo civilizado sabemos a ciencia cierta que esto no fue así y que todo se ha fundado en una lamentable mentira que gran parte de la sociedad “compró” como es nuestra costumbre a fin de no tener que comprometerse con “necesidades insatisfechas de terceros”.
ARGENTINA (la que conozco y camino permanentemente) está desolada. Desde que se inició el conflicto con el campo, mucho más. Por ello en el 2005 escribí mi denuncia “ARGENTINA EN RUINAS” documento que ha dado la vuelta al mundo vía electrónica y que según sé ha sido traducido a varios idiomas. Hoy debería escribir algo semejante a “ARGENTINA ARRASADA”.
Sea cual sea el resultado de la votación en el PODER LEGISLATIVO, en lo personal definiría esto como “alea jacta est” [la suerte está echada]. No hay ni habrá salida.
Cuando Usted desarticula el modelo productivo en curso de ordenamiento, el proceso inverso lo licúa. Así de sencillo. El campo no podrá remontar por muchos años una nueva realidad al tiempo que el PODER EJECUTIVO se hundirá en sus propios desperdicios.
La verdad es que ya no quiero saber más nada con el tema. Me crié en el campo (Hinojos) y conozco sus sentires y sentimientos. Conozco la oscuridad, el esfuerzo, la entrega, el dolor, la sumisión, la voluntad y tampoco se me pasan de largo las necesidades que impone como obligación un estado nacional con estirpe confiscatoria, desde siempre (unos más, otros menos).
Hoy, la ARGENTINA me DUELE.
Mucho.
Hice mucho para sostener en alto esta bandera en tierras muy lejanas y quizás por eso me duele el doble, el triple.
No veo un mañana proactivo, productivo que brinde sustento a las generaciones que nos siguen. Veo una tierra entregada y negociada a las espaldas de la ciudadanía sin que esta atine a poner término a tantos años de barbarie y locuras mesiánicas de un grupúsculo de aventureros devenidos en políticos.
La actitud de varios Diputados es lamentable. Aún cuando pretendan vender a la sociedad su adhesión a resolver el problema de fondo… Los nombres son muchos y Usted los conoce mejor que nadie, los tiene ahí a la mano.
Insisto, quede como quede el tema de las retenciones, sea cual sea el resultado de la votación, ARGENTINA se ha visto sometida a un caos semejante a un 11-M de la que no regresará porque nuestra sociedad es de reacción lenta y siempre descubre las “verdades relativas” cuando la historia ya no se puede modificar y es demasiado tarde. Por lo que se ve, esta vez no será la excepción y lamentaremos por generaciones este acto demencial propiciado desde un PODER EJECUTIVO que se sustenta en una DEMOCRACIA MENTIDA, INEXISTENTE, dibujada sólo para la foto.
Mi visión es que el impacto del 11-S en New York o del 11-M en Atocha, son nada comparado con este tsunami de soberbia y necedad.
Le dejo mis afectos y un cordial saludo.
CERASALE, Víctor Norberto
DNI 10.119.347
0387 155 002 317

No hay comentarios: