viernes, 6 de agosto de 2010

ESCUELAS EN COLAPSO

Escuelas que funcionan en emergencia
Techos con filtraciones, ventanas rotas, baños en mal estado y paredes electrificadas afectan a unos 120.000 alumnos

Noticias de Cultura: Viernes 6 de agosto de 2010 | Publicado en edición impresa
Jesús A. Cornejo
De la corresponsalía La Plata

LA PLATA.- Puede ser una ventana rota por donde se mete el frío helado de la mañana, o el sistema eléctrico que en cualquier momento colapsa y deja las paredes electrificadas, o las grietas del techo por donde se filtra el agua en un día de lluvia. Todas son imágenes de un mismo problema: la falta de mantenimiento en las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires.

Esta falta de cuidado en los edificios escolares afecta hoy el dictado de las clases de más de 120.000 alumnos bonaerenses que cursan sus estudios en 104 colegios con distintos inconvenientes edilicios. El dato surge de un informe de la Federación de Educadores Bonaerense (FEB) y es sólo una muestra del problema que todos los años tienen que afrontar docentes y alumnos, y que se hace más perceptible cuando llega el frío del invierno.

Las mayores deficiencias edilicias pueden encontrarse en las escuelas más humildes del conurbano, cercanas a villas de emergencia o a barrios populosos, donde los propios padres de los chicos y maestros son los que muchas veces tienen que cargar con las reparaciones más urgentes de los edificios.

Según el informe de la FEB, los edificios más deteriorados son: la Escuela Primaria N° 56 de Lanús, con filtraciones que pasan al tendido eléctrico generando la electrificación de las paredes; la Escuela N° 5 en el distrito de Presidente Perón, que tiene ventanas rotas y le falta gas; el Colegio N° 8 de San Vicente, que fue construido en 2000 y nunca recibió mantenimiento, y la Escuela N° 5 de Chacabuco, que se inunda cada vez que llueve porque los techos no tienen desagüe.

También se menciona a la Escuela Secundaría Básica N° 14 de Berazategui, que comparte los baños y la mayor parte de sus deterioradas instalaciones con un club de barrio y la Escuela N° 11 de Presidente Perón, que además de tener filtraciones en los techos, posee un espacio de usos múltiples al que nunca le construyeron la escalera de acceso y que iba a ser utilizado como depósito.

Escuelas que funcionan en emergencia

Techos con filtraciones, ventanas rotas, baños en mal estado y paredes electrificadas afectan a unos 120.000 alumnos

lanacion.com | Cultura | Viernes 6 de agosto de 2010


el dispreciau dice: el tema no es de ahora ya que siempre hubo una desconsideración desde las autoridades hacia la educación, cuando no faltaba gas, las instalaciones eléctricas eran vetustas, las ventanas no cerraban o los vidrios estaban rotos... y hubo una época en la que los docentes ponían de sus bolsillos para resolver numerosas deficiencias que aportaba la rutina... sin embargo, es curioso cómo el problema ha ido creciendo a manos de la ausencia de políticas públicas, ya que pensar que construir una escuela para luego olvidarse de mantener las instalaciones es una falacia propia de la clase política, la que desde luego nunca se vio afectada por estas situaciones, y si lo hizo, seguramente lo olvidó, para luego omitirlo y más tarde disimularlo. No sucede en la Provincia de Buenos Aires, sino en la propia Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es decir que tomando el kilómetro cero que se sitúa en la Plaza de los Congresos, a medida que uno se aleja, el problema crece y se geometriza. Claro está, las urgencias son más que las prioridades, y a decir verdad ya nadie recuerda qué da sentido a aquellas y se las quita a éstas... Como siempre, no es culpa de nadie, pero las evidencias demuestran la necesidad de crear un sistema que se ocupe del mantenimiento genuino (no en los discursos), asumiendo los costos que, una vez que se alcanza la altura de crucero, no son tantos como el hecho de tener que estar siempre reparando lo mismo, o bien negando presupuesto porque se perdió en el camino. Traducido, es necesario hacer lo que no se hace, simplemente eso, para luego sí dotar infraestructura acorde a las necesidades de los educandos, sus docentes, y lo que el país necesita para conformar (dar forma) a un futuro que contenga a su sociedad. Cuidado, se hacen cosas, muchas que no se ven y también otras que no se quieren ver, pero se hace evidente que es necesario modificar un modelo que siempre corre por detrás del problema y que desde luego, viene de lejos, de tan lejos que ya nadie sabe dónde comenzó. ¿Hay recursos para abordar este problema?... sí lo hay, aunque quizás se diluya en aquellas urgencias que nunca se atienden. Al alejarse del kilómetro cero, el problema es de tal envergadura que asusta, sin embargo parece simétrico vaya uno a donde quiera. Los alumnos, vapuleados por contenidos perimidos, que ahuyentan más de lo que atraen y motivan, merecen otra suerte, distinta a la que tuvimos que transitar los que los han precedido (es decir, nosotros, los viejos). Para evitar el colapso, hay que ocuparse ciertamente en evitarlo... parece de perogruyo, pero es bueno recordarlo a aquellos que están atrapados por la incertidumbre que produce el poder, esa que les hace creer que por llegar allí, ya todo se ha resuelto. Es bueno recordar que nuestra querida Argentina, son muchas las cosas que no se resuelven, tantas, tantas, que cada vez son más los que miran azorados a los poderes, esperando que despierten. Una más, si se deciden a andar por ls escuelas, no omitan pasar los claustros universitarios ya que algunos dan vergüenza ajena. Agosto 06, 2010.-

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