miércoles, 1 de febrero de 2017

LA MALA VIBRA QUE CUNDE ▼ “El veto migratorio es una locura. Mi caso es solo un ejemplo más” | Internacional | EL PAÍS

“El veto migratorio es una locura. Mi caso es solo un ejemplo más” | Internacional | EL PAÍS

“El veto migratorio es una locura. Mi caso es solo un ejemplo más”

El diputado verde Omid Nouripour es uno de los 130.000 ciudadanos alemanes con doble nacionalidad afectados por la prohibición a viajar a EE UU



Omid Nouripour, diputado de Los Verdes, es uno de los alemanes afectados por el veto migratorio en EE UU por tener la nacionalidad iraní.

Omid Nouripour, diputado de Los Verdes, es uno de los alemanes afectados por el veto migratorio en EE UU por tener la nacionalidad iraní.



Omid Nouripour tenía planeados dos viajes a Estados Unidos para marzo y mayo. Allí, como vicepresidente del grupo de trabajo de parlamentarios alemanes y norteamericanos, iba a verse con congresistas y senadores o, como él dice, “colegas a los que conozco desde hace años”. Pero el presidente Donald Trumpacaba de frustrar sus planes. El pecado de Nouripour, diputado por Los Verdes en el Parlamento alemán, es haber nacido en Irán, uno de los siete países de mayoría musulmana afectados por el veto migratorio de Trump. “Todo esto es una locura. Es totalmente absurdo. Mi caso es solo un ejemplo más”, protesta en una conversación telefónica con EL PAÍS.
No es la primera vez que Nouripour encuentra trabas para viajar. Su familia y él ya se enfrentaron a innumerables problemas cuando emigraron en 1988. Pero tras casi 30 años en Alemania –país del que obtuvo la nacionalidad en 2002-, pensaba que esas restricciones eran algo del pasado. “Lo realmente duro es para todas esas familias que de repente se dan cuenta de que no pueden juntarse”, asegura.
Más allá del contenido del decreto firmado por Trump, lo que más le preocupa es el mensaje que envía. “Supone un síntoma de un nuevo estilo político en el que predomina la falta de respeto a valores hasta ahora comunes”, asegura este hombre nacido en Teherán en 1975. “El presidente de EE UU está avisando de que le da igual respetar la legalidad. Y que en el futuro pueden llegar cosas aún peores”, concluye este político que, como miembro de la directiva de los grupos Atlantik Brücke (Puente Atlántico) o Sociedad Alemana-Atlántica, se ha esforzado durante años por mejorar las relaciones entre los dos países.
Pese a que el diputado da por hecho que es uno de los afectados, la regla no está tan clara. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán admitía esta semana que están haciendo todo lo posible para estudiar la situación. En la página web de la embajada de EE UU en Berlín se avisa a los ciudadanos, tanto con una o dos nacionalidades, de Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen que no concertaran citas o pagaran las tasas para conseguir un visado. “Si ya ha concertado una cita, NO ACUDA a ella”, alerta la embajada en mayúsculas. “Solo los diplomáticos quedan libres de la prohibición. Yo tengo pasaporte diplomático, pero no su régimen, así que doy por hecho que para mí también está vetada la entrada en EE UU”, añade Nouripour.
Alemania fue de los primeros países europeos en reaccionar al portazo de Trump a refugiados e inmigrantes. En la conversación que ambos mantuvieron el pasado sábado, la canciller Angela Merkel recordó al presidente de EE UU la necesidad de respetar la Convención de Ginebra sobre refugiados. Al día siguiente, la líder alemana mostró a través de su portavoz su malestar con la medida. “La necesaria lucha contra el terrorismo no justifica de ninguna manera el establecimiento de una sospecha generalizada contra personas de una determinada creencia, en este caso musulmana”, añadió Merkel el lunes.
No hay una cifra exacta, pero en torno a 130.000 ciudadanos alemanes se ven afectados por la prohibición a volar a Estados Unidos, la mayor parte de ellos, como Nouripour, con la doble nacionalidad iraní. Es también el caso del prestigioso escritor Navid Kermani, que el año pasado sonó como candidato a presidente de la República una vez que finalice el mandato del actual jefe del Estado, Joachim Gauck.
¿Cómo debe responder Alemania a los pasos de Trump? “Lo más importante es ofrecer una repuesta europea. Ya no va a ser posible hacerlo con los británicos. Pero el resto de europeos debemos al menos intentar una posición común en defensa de las libertades”, concluye el diputado de Los Verdes.

No hay comentarios: